Art

La vida es como la plastilina: cuantos más colores, mejor.

octubre 27, 2018

Un espectacular mosaico de colores, elaborado con 6.240 pastillas de plastilina —cuyo peso ascendía a 800 kilos—, fue el centro de todas las miradas este viernes, cuarta jornada del festival Swatch Cities, Madrid en el Impact Hub Gobernador. Las pastillas se extendían una junto a otra sobre una estructura de madera y aluminio de cuatro metros de ancho por diez de largo, como un gran tapiz pixelado, creando un efecto hipnótico para los espectadores. Espectadores que pronto dejaron de observar la instalación desde fuera para pasear descalzos sobre ella o, según avanzaba la tarde, usar un conjunto de herramientas preparado de antemano para moldearla a su gusto. Así, la obra, que llevaba por título Kilo-metro-segundo-segundo-metro-metro, fue cambiando según pasaban las horas.

 

 

 

Un planteamiento altamente sensorial ideado por los componentes del equipo que lidera el coach Carlos Maciá: el artista urbano Ampparito (Ignacio Nevado), la artista multifacética Lydia Garvín y la fotógrafa Gema Polanco. “Nos interesaba jugar con la presión que ejerce el cuerpo sobre la plastilina. No es lo mismo pisar con todo el pie que hacerlo únicamente con el talón, cuando el peso deja de estar repartido y se deja una huella mucho más profunda”. “Es una metáfora de las huellas que vamos dejando en el asfalto o las paredes de la ciudad a lo largo de los años, pero concentrada en un periodo de tiempo mucho más breve”, explica Ampparito.

 

 

“Buscábamos que fuese un material que captase el registro de las acciones y la plastilina tiene esa connotación de juego, de participación, de memoria y de vuelta a la infancia”, ahonda Maciá, antes de proceder a contar que otro aspecto importante es la activación que se hace de la pieza: “Hemos guionizado ciertas pautas que va a poder hacer la gente. Por eso, les invitaremos a que se suban, pisen y usen las herramientas que hemos dispuesto. Y luego haremos una instalación de columnas que remitan a la idea de edificio”. Lo curioso fue que los asistentes prácticamente no necesitaron ninguna pauta y se lanzaron a interactuar con la obra incluso antes de lo previsto. “Esa es otra lección. Al final, el público es soberano”, reflexiona Maciá.

 

 

Para la otra propuesta artística, el photo booth, el grupo ha creado un vestidor en el que los asistentes podían ‘tunearse’ para las fotos. Para elaborar las distintas prendas utilizaron plástico translúcido de colores, con líneas de estética punk con guiños artísticos y de fantasía. En un pequeño escenario paralelo con las paredes forrados de plástico azul eléctrico de burbujas iluminado por tiras de LED, insistiendo en la estética cíber.

 

En las secciones dedicadas a las charlas de artistas emergentes, Inspiration Spheres y Creative Natives Tribune, se escucharon voces poderosas como las de las fotógrafas Bárbara Traver y Natalia Pérez Delgado y Álvaro Valls. Y por primera vez esta semana, dos de las artistas que participaban en el festival como creative natives, Garvín y Polanco, han expuesto su propio trabajo.

 

Un poco más tarde, el Survival Toolkit recibió la especial visita de la cantante y directora creativa Belén Coca, el comisario y director de Urvanity Pedro Sancho y Pablo Purón, del colectivo de arte urbano Boa Mistura. Entre risas y anécdotas repasaron su trayectoria: “Yo soy de combustión lenta. Los trabajos me duran mucho, los novios me duran mucho…y siempre he llegado tarde a todo. Pero, aún así, aquí estoy”, dijo Belén Coca.

 

 

Por último, otro de los momentos destacados de la tarde ha sido el taller para realizar gifs animados impartido por la ilustradora Ana Cuna. En dos horas y media, una decena de participantes ha creado sus propios diseños partiendo de cero. La emoción ha estado presente durante todo el proceso, hasta tal punto que una chica ha acabado exclamando: “¡Soy toda una ilustradora, me siento realizada!”. La propia Cuna se ha mostrado muy satisfecha con los resultados: “Es interesante ver cómo, cuando el tiempo se estructura bien, se pueden concluir proyectos interesantes en un espacio breve”.

 

Luego, las puertas se cerraron un poco antes de lo habitual. Pero por un buen motivo: la fiesta continuaba en el Ocho y Medio Club con un concierto muy esperado. ¡Os lo contaremos pronto!