Art

Los límites del espacio urbano, artistas emergentes con mucho que decir y el concierto de Solo Astra en el segundo día del festival.

octubre 25, 2018

Un halo de misterio envolvía el Art Show protagonista de la tercera jornada del festival Swatch Cities, Madrid. Tres propuestas artísticas muy divergentes, conectadas por su forma de presentarse al público —ya que en todas la acción sucedía en el interior de cápsula espacial suspendida del techo— generaron una conexión muy especial con los asistentes al festival. Y lo hicieron con acciones que tienen su origen en la reflexión sobre los límites del espacio urbano y cómo se desarrolla la experiencia personal dentro de dicho espacio.

 

 

Cada uno de los tres creative natives que componían el equipo que ha expuesto hoy, los artistas multidisciplinares Ángela Jiménez, Sergio Cabrera y el equipo formado por Cristóbal Baños y Diego Iglesias (Hyper Studio), ha trabajado de manera individual en sus proyectos, pero siempre respetando la visión global del grupo. Así, Jiménez realizó distintas acciones en la ciudad trasladando “una escultura hinchable relativamente extraña que retoma la forma de un menhir, una piedra prehistórica cargada de simbología que genera un encuentro con los viandantes que deriva en una serie de preguntas”, explica, antes de aclarar lo que hay en el interior de su cápsula son las fotos que documentan estas acciones y una presencia velada, semioculta, de su menhir “soft”.

 

 

Sergio Cabrera ha optado por un formato completamente distinto y por un tono de reflexión más radical. En el interior de su cápsula verde se podía ver un vídeo grabado con un dron como cámara principal, en un entorno clave en su práctica artística: los límites urbanos en la zona de Vallecas. Su misión era “seguir la el desarrollo de la intervención, en concreto ese momento que simboliza el traspaso de la frontera en el que se corta una valla de alambre y se atraviesa”, comenta.

 

 

Mientras, el dúo Hyper Studio, Cristóbal Baños y Diego Iglesias, ha diseñado un dispositivo interactivo capaz de tomar datos de la realidad, interpretarlos y devolverlos convertidos en color. “Es una instalación audiovisual, que funciona en tiempo real para que la gente interactúe con ella. A la vez, registra todo lo que pasa en este espacio”. Cuentan que la inspiración les llegó al pensar en las aceras. Querían encontrar una forma de visibilizar todo lo que en ellas ocurre: la velocidad a la que van las personas, cómo se mueven, su altura… “una representación gráfica de un espacio-tiempo de la ciudad”.

 

 

El equipo, que ha estado liderado por el creative coach Marlon de Azambuja, ha diseñado también un recorrido espacial auxiliado por una audioguía nada convencional en la que las explicaciones sobre las distintas instalaciones se alternaban con otro tipo de propuestas sonoras más sugerentes o provocadoras. Por último, como cada grupo participante, han diseñado su propio fotomatón, un “anti-photocall”  bajo la premisa de jugar con el proceso de descomposición de la luz, usando focos de colores para generar distintos tipos de sombras y crear así situaciones visuales dinámicas y sorprendentes.

 

Pero, como siempre, alrededor del Art Show ocurren otras muchas acciones, destacando las charlas de creadores. La ilustradora Ana Cuna, que impartirá un taller el viernes (a las 18.00) de generación y animación de ilustraciones en el interior de una esfera, y la artista multidisciplinar Elisa González ‘Elienigena’ han pasado, junto a otros creadores emergentes, por el Creative Natives Tribune para dar a conocer su trabajo. “Elienígena” comenta cómo sus ilustraciones, con graciosos mocos como protagonistas, cada vez le están abriendo más puertas profesionales: “Me interesan las cosas divertidas y absurdas. De hecho, si no me divierto, no las hago”, afirma.

 

 

También estuvo dando consejos y compartiendo valiosas experiencias y orientaciones  profesionales con los nuevos talentos, en este caso en la sección Creative Survival Toolkits, Mireia Luzárraga, uno de los dos componentes del estudio de arquitectura Takk, entrevistada por la comisaria Ariadna Cantis.

 

 

La jornada dio tanto de sí que antes del cierre de puertas fue hasta posible transportarse a otras latitudes gracias a los ritmos sugerentes, contemporáneos, urbanos, de la banda Solo Astra, quienes ofrecieron un concierto acústico en el espacio de la instalación artística, en el que sonó su nuevo EP, Delivery Boy, que  marcado por el lanzamiento del videoclip Japanese Food. No hay duda de que merecen mucho la pena.

 

 

¿Hasta aquí todo bien? Pues muy atentos a la agenda del jueves, porque la ciudad está muy viva: la fiesta continúa.