Festival

La realidad de los jóvenes creadores dibujada por los comisarios de Swatch Cities, Madrid.

diciembre 5, 2018

Hace ya varias semanas que terminó el festival. Pero el propósito de este proyecto va más allá de concentrar en una semana un programa innovador de experiencias de conexión de nuevos públicos con el arte. Además de ello, buscamos generar conocimiento, inspirar y orientar. Por eso nos hemos acercado a los comisarios de Swatch Cities, Madrid, movidos por un objetivo: conocer su opinión sobre la realidad de los jóvenes creadores. Conseguir, de primera mano, su visión acerca de algunas de las grandes cuestiones que los definen como generación: ¿Qué desafíos afrontan? ¿A qué oportunidades tienen acceso? ¿Cómo pueden crecer en el contexto actual? ¿Cuáles son sus valores? ¿Cuál es su papel en el entorno artístico?

A continuación compartimos contigo las respuestas de estos reconocidos profesionales, expertos en distintas áreas (arte contemporáneo, arquitectura, música, comunicación…). Seas un joven creador o no, su visión te ayudará a tener una visión más completa sobre la creación contemporánea y sus realidades hoy.

Todos los comisarios de Swatch Cities, Madrid coinciden en que esta nueva generación de creadores está más preparada que nunca, pero que uno de sus principales desafíos es alcanzar la independencia económica para poder vivir de sus ideas. Gregorio Cámara (comisario de arte contemporáneo de Swatch Cities, Madrid) explica que en la actualidad las ferias se han convertido en las verdaderas protagonistas del mercado del arte: «Las galerías españolas facturan el 70% de sus ventas anuales en estas citas. Y esta dependencia condiciona necesariamente la selección de sus artistas a los gustos del comité de selección o a las modas de los principales mercados» Para él, la adecuación de las galerías a estos criterios dificulta el acceso de los jóvenes artistas locales al mercado, porque su obra no alcanza aún niveles de precio suficientes. Antonella Broglia (especialista en comunicación y organizadora de TEDxMadrid) destaca que ahora «las redes humanas y digitales y los espacios colectivos permiten a los jóvenes encontrar y asociarse con iguales con los que compartir espacios y costes. Y apoyo moral también». Desde luego, la era digital trae consigo grandes cambios. En esta línea, Gregorio señala que «dada la facilidad de reproducción de los medios digitales, la asignación de valor que hasta ahora había justificado el precio de las obras de arte por ser objetos únicos, se ha trastocado». Un reto que viene acompañado de oportunidades porque, añade, «la visibilidad ya no es patrimonio de los medios de comunicación o de los distintos agentes de la industria del arte. Ahora el talento de cada artista puede hacerse oír en cualquier parte del mundo». Manuel Pascual (comisario de arquitectura y miembro del colectivo Zuloark) concluye que no es un reto exclusivamente de los jóvenes: «El desafío es también nuestro: apoyarles sin dirigirles. Sin que tengan que adaptarse a lo que ya existía. Y que puedan ayudarnos a ayudarles a avanzar por sus propios caminos. Tenemos que aprender de ellos».

Carlos Galán (comisario de música y fundador de Subterfuge Records) incide en que es «fundamental aportar creatividad en un mundo que tiende a la globalización. Necesitamos que esa aportación creativa tenga personalidad latente, que escape a los rigores del mimetismo que cada día se expande más». Antonella Broglia y Manuel Pascual esperan que los jóvenes creadores evidencien los nuevos lenguajes, las hibridaciones, creando contextos completamente nuevos que cambien las reglas del juego: «Que nos enseñen qué es lo que llamamos hoy pintura o escultura», explica Broglia. Por su parte, Gregorio Cámara confía en que los jóvenes creadores revitalicen un modelo de la industria del arte que no funciona y se resiste a cambiar. Y les invita a investigar «el cuestionamiento del proceso de asignación de valor a la obra de arte, la búsqueda de nuevas plataformas de comercialización, o el uso de las tecnologías de la información para la generación de nuevas audiencias» para definir un nuevo modelo sostenible.

En este proyecto, hemos admirado los nuevos valores de esta generación. Ariadna Cantis (comisaria de arquitectura y comunicación) se muestra fascinada por «la capacidad de los jóvenes para transformar su ciudad a partir de la creación y la creatividad».Todos los comisarios coinciden en que estamos ante una generación transversal y multidisciplinar, en la que ya no es la disciplina la que define la identidad del artista, sino más bien su utilización de múltiples herramientas y medios. Otro de los rasgos que describen a los jóvenes creadores de Swatch Cities, Madrid como símbolo de su generación, es su capacidad asociativa. Carlos Galán comenta que «en el caso de la música, casi todos han salido del festival con un proyecto de colaboración con artistas de otras disciplinas. Creo que el valor de hacer equipo, de crear en conjunto, de buscar caminos comunes, ha sido algo muy destacable y reseñable». Cámara añade en esta línea que «el deseo de conexión continuada como fuente de inspiración y evolución es superlativo en esta generación y está muy presente en el tejido de Madrid. Así, la mayoría de ellos colaboran o buscan colaborar en espacios compartidos o colectivos. Durante el festival, hemos descubierto multitud de espacios auto-gestionados por artistas que responden a este modelo».

Swatch Cities, Madrid, ha contado con jóvenes abiertos a prácticas artísticas de disciplinas muy diferentes. Lo que difumina o cuestiona la validez de la formación tradicional. Antonella Broglia piensa que lo recomendable para formarse es probar cuanto antes técnicas y lenguajes: «Pruebas con cine, con dibujo, con impresoras, hasta que te das cuenta de lo que te interesa. Y en paralelo debes estudiar filosofía, literatura e historia del arte. Deben convivir el pensamiento y la producción desde muy jóvenes». La apertura es una de las características más importantes destacadas por los comisarios. Galán apunta que la clave es la búsqueda de la personalidad, lo que implica asumir las influencias como enseñanzas, pero evitar que se conviertan en prescriptoras únicas de las creaciones. Aún así, Manuel Pascual pide a los jóvenes artistas que «no hagan caso de recomendaciones y se hagan caso a sí mismos». Ariadna Cantis, añade en esta línea: «¡No os creáis nada, el proceso es largo!».

Swatch Cities tiene previsto aterrizar en distintas ciudades del mundo. No hay duda de que vivimos en un mundo globalizado: por eso su ambición es internacional. ¿Qué oportunidades supone para los jóvenes creadores esta conexión con la realidad global? «La experiencia de Madrid ha sido tan brutal, que solo puedo imaginar cosas buenas en su expansión y extensión a otras ciudades. Si a esto le unimos la experiencia adquirida que se puede aplicar, la perspectiva que se les presenta a los artistas se me antoja increíble» nos comparte Carlos Galán. Gregorio Cámara coincide en que formar parte de un proyecto con múltiples ubicaciones es una oportunidad única por el valor de las conexiones que pueden generarse. No obstante, Manuel Pascual nos recuerda que esta es también una gran oportunidad para Swatch, que puede «aprender de los jóvenes creadores, empaparse de sus lenguajes, de sus actitudes y de sus intereses, para vislumbrar cómo va a ser el mundo de mañana».

Una vez terminado el festival, reflexionamos sobre sus aprendizajes y conclusiones a lo largo del proyecto. Ariadna Cantis describe Swatch Cities como un proyecto con un programa innovador en su formato y su estructura, que ha conseguido interesar a varias generaciones, aglutinando a muchos jóvenes de diferentes disciplinas para trabajar juntos. Gregorio Cámara quiere destacar varios aprendizajes y aciertos: «El diálogo con el espacio y la interactividad para atraer a nuevas audiencias; el necesario mapeado del tejido creativo de Madrid; el apoyo de una marca como Swatch a la cultura; la combinación de la música y el arte; y la capacidad de generar pensamiento, habiendo provocado reflexión sobre la ciudad, no solo en los artistas, sino también en el público». El comisario Carlos Galán, valora muy especialmente el nivel artístico y la creatividad explosiva que se respira a nuestro alrededor. Sin embargo, a nivel personal, dice que lo que más le ha llamado la atención es «esa predisposición de todos a interactuar y, lo que creo más importante, a aprender unos de otros. Creo que es una generación sin complejos ni yugos. Un futuro realmente alentador».

Para Antonella Broglia y Manuel Pascual, son los jóvenes creadores quienes han de compartir su experiencia y sus conclusiones. Ya lo hicieron. Así que si te perdiste sus respuestas, ¡léelas aquí!