Art

El idilio entre Marest y Swatch en el corazón de la ciudad.

octubre 25, 2018

Pocos creadores hay que puedan ser identificados de manera más natural con la estética desenfadada y colorista de Swatch que el artista urbano Antonyo Marest (Alicante, 1987). Al menos, ese es uno de los motivos por el que Urvanity, la firma encargada de comisionar el rediseño interior de la tienda Swatch Preciados, le eligió a él. Así lo cuenta uno de los responsables de tomar esa decisión, Sergio Sancho: “Antonyo no puede ser más Swatch. Desde el principio nos pareció que encajaba muy bien con el encargo. La conexión entre él y la firma fue inmediata. Cada vez se le ocurrían nuevas cosas para hacer y la intervención iba ganando en tamaño y posibilidades”.

Lo confirma el propio Marest, que este miércoles estuvo firmando 200 reproducciones numeradas en el interior de dicha tienda y regalándoselas al público con motivo de la presentación de su trabajo. “Estoy muy agradecido por haber tenido esta oportunidad. Es la primera vez que Swatch hace algo así en una de sus tiendas en todo el mundo. Es increíble la repercusión que ha tenido”, explica.

Fruto de este esfuerzo, el interior del número 26 de la calle Preciados se ha convertido en un espacio en el que en cada rincón se respira la esencia del alicantino. “Suelo partir de una concepción muy arquitectónica (líneas puras, planos rectos), luego vienen los estampados de los años ochenta, y más tarde se incorpora la paleta de color, que está inspirada en el Miami de los treinta a los ochenta. Esos son los elementos que combino para crear mi sello y mi identidad”.

 

 

Otro triunfo personal para él, reflexiona, es el hecho de contar ahora con una intervención en el centro de Madrid (“una ciudad que está muy bien, pero en cuanto al arte se encuentra un poco limitada”). Además, como soñar es gratis, Marest no se corta: “Ojalá no sea la última tienda de Swatch con la que trabajo…¡Me encantaría hacer la del Soho de Nueva York!”